Eliminación de la costra lactea

Cuando nació Lucía tenía muchísimo pellejito por la cara y las extremidades. Tenía una canastilla con productos de sebamed, le ponía cremas para eliminar los pellejitos, pero no funcionaban.

Hasta que di con la crema para la cara de Mustela, en dos días desaparecieron los pellejitos de la cara y me hice con la leche hidratante para el resto del cuerpo. Mano de santo! 

Lo que si se resistía a irse era la costra láctea, y tonta de mí que hasta hace una semana no había caído en comprar un champú específico para eliminarla. Como me había ido tan bien para el resto del cuerpo la marca Mustela investigue a ver si tenían algún champú para dicho problema.

Efectivamente lo tienen. Lo compré y en tres lavados la costra ha desaparecido.

Este no es un post patrocinado (que más quisiera!) Pero no quería dejar de recomendaros la marca, ya que a Lucía le ha ido genial. 

Para quienes les interese el champú es el de recién nacido, en formato espuma.

Yo tampoco soy mamá mártir

Ayer estuve leyendo a los blogs que sigo y me encontré con éste post de Carmen, del blog no soy una mamá drama, donde habla sobre disfrutar de la vida, y de la maternidad pero sin olvidarse de una misma.

Me sentí muy identificada con sus palabras y quería compartirlo con vosotros.

Soy madre desde hace tres meses, adoro a mi hija y daría todo por ella, pero también soy persona, no sólo la mamá de Lucía.

Muchos sabéis de mi amor por los animales y de que soy voluntaria en una protectora, pues bien, después de tener que retirarme durante el embarazo y los primeros meses de mi hija hace pocas semanas decidí volver a estar con mis perros. Les dedico una mañana a la semana, donde estoy con ellos y disfruto de lo que hago. Y aquí viene el problema, cuando la gente se entera de que vuelvo a estar con perros que vienen de la calle, dejando a mi hija con su abuela (las mejores manos del mundo) me tachan de mala madre.

Señores, disfruto de mi hija, pero necesito tiempo para mí y mis pasiones,   y no soy peor madre que quien le dedica las 24 horas del día los 365 días del año.

El tema lactancia ya sabéis que es más de lo mismo, y en ese sentido Carmen lo explica muy bien en el post que os he enlazado al principio. Siempre he dicho que quiero estar bien para atender a mi hija, y con la lactancia artificial estoy genial! Y mi hija crece y es feliz a más no poder.

Y para muestra un botón!

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Bebé y perros

Sabíais que iba a hablar de esto, ¿verdad?

Os voy a dar la conclusión al principio de este post. Se me cae la baba cuando veo a mis perros y mi hija juntos.

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Siempre he tenido animales en casa, desde que tengo uso de razón, y supongo que por eso es por lo que tengo ese amor hacia los animales.

Como muchos sabéis tengo dos perros, mi príncipe manny de 8 años y mi princesa nana, de 7. Tenía muy claro que mis perros estarían como hasta ahora cuando llegara el bebé y así siguen.

Si estás embarazada y tienes perros te recomiendo que sigas estos pasos:

– Dejale acercarse a las cosas del bebé, que las huela. Lo mismo con tu barriga, deja que se acerque y olfatee lo que quiera, siempre con cuidado de que no te salte encima!

– Una vez hayas dado a luz, pídele a tu pareja o a la persona encargada de su cuidado en tu ausencia que le lleve cosas que el bebé haya usado para que reconozca su olor. Cuando llegues a cada con tu hijo no será un completo extraño!

– Dejale acercarse al bebé, siempre con tu supervisión, pero deja que interactue. Ya dentro del gusto de cada uno puedes dejarle que le de un lameton o no. Nana peino a Lucía el día que llegamos a casa. Pero para gustos colores.

– Al igual que os digo que le dejéis acercarse, también os recomiendo que no los forzeis a interactuar con el bebé. Tensas la situación y ahí pueden aparecer problemas. En mi caso el pequeño apenas se acerca a Lucía, la grande está siempre a su lado. Cada perro tiene su carácter y al igual que a nosotros no nos gusta que nos obliguen a relacionarnos con determinadas personas a ellos tampoco les gusta.

– Dedicales tiempo, parece complicado con un pequeño demandante, pero intenta tener un rato para ellos mientras otra persona atiende al bebé.

– Pasea con tu perro e hijo juntos. Se crean lazos aunque no lo creáis, aprenden a cuidar del bebé ante desconocidos y no se sienten desplazados porque salgas sin ellos.

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Y hasta aquí mis consejos para mantener la armonía familiar! Espero que me contéis vuestras experiencias con mascotas y bebés y si tenéis algún consejo que añadir estaré encantada de leeros!

La lactancia artificial

Es el tipo de lactancia que elegí para alimentar a mi hija.

No soy mejor ni peor madre que las que dan el pecho.

Lo hice así porque quise, no por problemas.

No juzgo a quien da el pecho hasta x años, espero el mismo respeto.

Mi hija está sana y crece bien.

Tengo un vínculo precioso con ella, si, con biberón.

Disfruto de ver a su padre, o a las abuelas darles de comer.

Gasto más dinero, pero soy más feliz.

Podría seguir enumerando cosas, pero creo que queda claro el concepto que tengo hacía la alimentación de mi hija y como nos hace sentir no?

No voy a explicar el por qué mi elección fue la lactancia artificial, ya que es algo que creo que poco importa. Es mi elección y es válida para mí.
Escribo esto para quienes me acusan de querer menos a mi hija que quienes le dan el pecho a su bebé.

Pues señoras, a mi hija la quiero con locura, más que a nadie en este mundo y haré por ella todo lo que esté en mi mano para que crezca sana y feliz y sea una buena persona.

Cólicos, mi experiencia

Pues si, no nos hemos librado de los dichosos cólicos, el famoso cólico del lactante.

Es curioso como a muchas personas que le contaba que Lucía tenía cólicos sólo sabían decirme que paciencia, que no se van hasta que no pasen x meses.

Pues bien, quiero contar mi experiencia por si a alguien le sirve.

Lucía empezó a tener cólicos a los 20 días de nacida, sus síntomas eran unos lloros desconsolados durante varias horas a partir de la caída de la tarde.

La llevé al pediatra porque estaba muy estreñida y se lo comenté. Las indicaciones del pediatra fueron cambio de leche por una digest (siempre ha tomado leche de fórmula) y aerored.

La leche digest le dio el alivio contra el estreñimiento. El aerored, aunque veía que sacaba muchos gases creo que no fue tan efectivo, al menos no contra el cólico en sí. Por lo que opté por dejar el aerored de lado y seguir sólo con la leche y una cucharadita de bevlit digest por la mañana y otra por la noche en el biberón.

Los cólicos seguían, aunque es cierto que a días no lo pasaba tan mal, y la solución llegó en forma de whatsapp de una amiga. (Raquel siempre te lo agradeceré).

A ella le habían comentado unos amigos que su hijo tenía cólicos y dejó de tenerlos cuando en vez de templar la leche se la daban a temperatura ambiente. Así que hice caso a su recomendación y probé.

MANO DE SANTO

Lucía tuvo cólicos ese mismo día y desde entonces no sabemos lo que es verla llorar así de nuevo.

Con esto no digo que a todos los niños le funcione, pero quería dejarlo aquí por si quienes estáis con la lactancia artificial y sufris los dichosos cólicos queréis probar en vuestros retoños.

Ahora Lucía vuelve a su leche normal y sigue igual de bien!